Carne y gastronomía

El uso de la carne de alpaca también nos remonta a los Incas, ellos la usaban para curar los ojos irritados por el Surumpi y para bajar la hinchazón y como alimento aplicaban una técnica de hidratación en base a los rayos del sol y sal que dio origen al conocido charqui.

Pese a que el porcentaje de grasas en la carne de alpaca (1.05 %) es menor al de cualquier otro animal (entre 5.5 y 18% en la vaca) y que contiene el mayor porcentaje proteico (21%, la carne de vaca tiene 20.5), todavía es una carne de poca recepción. Una de las razones de esto es un prejuicio que dicta que esta carne tiene mal sabor o no cumple con los requisitos sanitarios. O, en tu actitud discriminatoria, se la asocia a comida de pobre.

No obstante, junto al boom gastronómico, esta carne ha reaparecido como protagonista privilegiado de variados y exclusivos platos. También ha entrado a tallar en lo más criollo de nuestra comida: en el Juane, Anticuchos, Adobo o Ceviche la alpaca ha reemplazado al pollo o gallina, la carne de res y al pescado.


Lomo saltado con carne de alpaca (© Foto PlazaVea)

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